Gracias al reciente equipo del que me hice ganador y a mi irreemplazable MacBook, es que he estado conviviendo con Windows Vista y Mac OS X.
Me he dado cuenta de varias cosas:
- Sin importar el sistema operativo, uno es tan productivo como quiera ser.
- Si se conocen las herramientas de trabajo, el resto sale como consecuencia.
- Al tener basado la mayor parte de mis herramientas de trabajo en la nube, el sistema operativo pasa a segundo plano.
- El navegador web es mi herramienta más importante.
Es verdad que considero Mac OS X como un sistema mucho más limpio, ordenado y en general con funciones sobresalientes. Pero usar Windows no ha significado sufrimiento de mi parte, sino todo lo contrario.
Depende enteramente de cada uno de nosotros conocer nuestras herramientas para sacarles el mayor provecho y en consecuencia, hacer un buen trabajo. Es triste cuando una persona culpa a una plataforma por su mediocridad. Además, para mi, ha significado que pueda usar ambos sistemas operativos, quitándome prejuicios y aprovechando las fortalezas que cada uno ofrece.
¿Qué si tengo un favorito? Claro que si, pero eso no me impide usar ambos, y usarlos bien.
