En todos los blogs que creado, y en todos los que he participado, siempre hemos tenido los comentarios abiertos. No hay registro, ni nada, que haga más lento el proceso de comunicación con el lector.
A la primer persona que le aprendí el atreverse a dejar los comentarios abiertos, aún con la pérdida de registros y por consecuencia a no tener una base de datos de usuarios, fue a Eduardo Arcos. Eventualmente en FayerWayer no solo he reforzado ese aprendizaje sino que ha ido mucho más allá con la premisa de dar más que recibir.
Ahora no solo se trata de dejar abiertos los comentarios, sino de poner referencias, para darle al lector la oportunidad de profundizar más en el tema. Se trata de colocar links que no abran ventanas o pestañas nuevas. Para los medios tradicionales es casi un pecado hacer esto, pero para los que lo realizamos; sabemos que el lector saldrá de nuestro sitio para entrar a otro y si les gustó nuestra información regresarán para seguir usándonos como fuente de salida.
La Web 2.0 ha roto varios paradigmas y ha demostrado que no hacen falta registros, ni tratar a toda costa de mantener al usuario dentro del blog. Aún así, muchos lo hacen y cuando me encuentro un sitio con comentarios cerrados las probabilidades de que no comente aumentan significativamente.
Por eso me gusta pensar que los comentarios tienen que estar siempre abiertos, además de ofrecerle al visitante ligas de salida para que complemente su información si así lo desea. Si nuestro contenido es bueno, los lectores regresarán y lograremos tener una audiencia cautiva y en crecimiento. Palabra de editor.
