Hoy es facilísimo contratar un plan celular por 2 años. De esa manera el costo del equipo se amortigua con las mensualidades del plan y podemos hacernos del último equipo en tecnología (de ese momento) sin tener que dejar de comer por días.
Pero eso a la larga se convierte en un grave error, al menos para los que gustamos de tener lo último en tecnología y funcionalidad. Al contrato con mi actual BlackBerry todavía le quedan algunos meses de vigencia, sin embargo desde que lo contraté, a la fecha, han salido una gran cantidad de mejores equipos de la misma RIM; un iPhone 3GS más rápido; un Palm Pre y Palm Pixie; y una buena cantidad de móviles con Android. Y yo sigo atascado con mi BlackBerry.
A la larga terminaré gastando el dinero que intenté ahorrar para amortizar el costo del teléfono con un contrato, al adquirir un equipo desbloqueado y ligarlo a mi número actual. No me gusta, ni siquiera es que tenga el dinero para hacerlo, pero me queda claro que al menos cuando me toque renovar mi contrato, escogeré un plan con lapso de tiempo de 12 meses como máximo.
En cuanto a los equipos que ahora quiero, no me decido entre una Palm Pre o un teléfono con Android. Ya veremos que termino usando.
