
México es de esos países que adoran el papel. Yo lo hago y consumo muchas revistas. Pero pareciera que lo único importante para trabajar -quienes nos dedicamos a esto- es tener un producto en papel.
En estos últimos días han dejado de imprimirse en México revistas con una larga trayectoria en el tema de videojuegos y todo mundo se escandalizó, otras se las han visto negras con atrasos de salida y unas más sufren para imprimirse mes tras mes. Todas tienen intenciones firmes de afianzar su sitio web, cosa que me parece lo hacen con mucha lentitud.
Yo sé de, al menos, una nueva revista de videojuegos que saldrá muy pronto. ¿Merecerá la pena la espera? ¿Revolucionará el mercado actual? ¿Será de altísima calidad? La respuesta a todas estas preguntas es no. Fácil:
- Hoy se están haciendo cosas de muy buena calidad en Internet; yo estoy muy orgulloso de lo que estamos logrando con Niubie y lo mejor es que no hay que esperar nada. Lo mismo para otros proyectos web que circulan 24/7. Así que difícil que valga la pena esperar.
- No viene a revolucionar nada. El equipo que integra estos proyectos impresos es ya conocido por todos y, aunque no disminuyo su capacidad para editar y escribir, no estamos hablando de David Pogue o de Brian Crescente. De nuevo, hay muchas cosas en web (escrito, en audio y en video) con gente realmente interesante.
- Solo EDGE puede presumir de ser una revista de altísima calidad. Sería toda una hazaña que las nuevos impresos hagan algo al respecto.
¿Por qué entonces si en Internet hay mejores proyectos, pocos los presumen, los toman en serio y se mantienen en línea? Es complicado dar una razón exacta, quizás es la combinación de varios elementos.
Primero. Nosotros mismos devaluamos nuestro trabajo: no somos nadie si no hemos escrito en papel. Así mismo los blogs vinieron a darle poder a la gente, pero hay gente que prostituye el trabajo o que de plano no tiene el talento.
Segundo. El poco apoyo que hay en México por parte de anunciantes y agencias. Es complicado mantener un proyecto de calidad en línea, si no hay recursos para pagarlo. Es gracioso como prefieren pagar cantidades estratosféricas por salir en 20 mil revistas, cuando en Internet el alcance es infinitamente mayor y al target deseado.
Esta crisis ha golpeado durísimo a los medios impresos y ha hecho que medios tradicionales volteen a la web. Al final eso ha sido bueno para los que nos dedicamos a esto y yo sé que eventualmente no habrá más remedio para escritores, redactores, agencias y anunciantes; que darse una vuelta a Internet para invertir más tiempo, más dinero y más recursos. Solo que es triste que en mi país el cambio se de tan lento cuando en otras partes del mundo, incluido América del Sur, avancen a pasos agigantados.
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